
Diiiiiiiiiiiigo, aquí estoy yo. DE VUELTA. Parece mentira. Voy a ser breve y concisa (al menos en esta entrada): ¿qué ha sido de mí durante estos meses? puede que os preguntéis algunas, pues, con la cara roja roja roja roja roja de vergüenza no, lo siguiente, os confieso que vuelvo a mi peso límite, el peso con el que empecé este blog hace un año y medio o así ya, 86 kilos. OCHENTAYSEISKILOS. ¿Cómo he podido llegar a este extremo otra vez? Fui al endocrino, pero no sirvió de nada.
Llevo un mes o así replanteándome volver por aquí, contar mi día a día, obsesionarme, anotar mis supuestos progresos y leeros a vosotras, opiniones y bueno, me dábais tanta fuerza...
Estoy dispuesta a ponerme las pilas. No puedo más. No quiero esto. Lo voy a conseguir. Día a día. Poco a poco. Con esfuerzo. Sin comer mierdas. Vomitando. Engañando.
ME DA IGUAL.